Los ambientalistas los miraron con desconfianza cuando se instalaron a principios de los noventa y aún hoy desconfían de sus bondades… son los emisarios submarinos que llegaron para quedarse y que, en nuestro país, constituyen la solución más utilizada para el tratamiento primario de las aguas servidas, las que posteriormente son arrojadas al mar.
En nuestra ciudad, la empresa aguas del altiplano, en conjunto con la asociación nacional de empresas sanitarias del país realizó un seminario para abordar estos temas…

Escriba su comentario