La festividad religiosa de La Tirana, una vez más, incide en el crecimiento de la demanda turística de invierno, sumado ahora el hecho de tener un fin de semana largo por el feriado del 16 de julio. Aunque estiman una menor llegada de visitantes que el año 2017, hay satisfacción en el sector hotelero, y críticas por los arriendos irregulares, que afectan la actividad.

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