La experiencia vivida por el norte del país, con daños considerables a personas, viviendas, caminos e infraestructura, por efectos de las lluvias iniciadas el nueve de febrero pasado, asociadas al invierno altiplánico, ha llevado a los ministerios de minería y obras públicas, y las empresas mineras de la primera y segunda región, a suscribir un convenio de colaboración que permita que en forma asociada y permanente se puedan enfrentar estas dificultades, como se pudo comprobar en las regiones del norte, con el fenómeno ocurrido en el verano pasado.

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