La gente que vive en la calle, o ruqueros, como se les denomina comúnmente, son parte de una realidad que acarrea graves problemas en el espacio público y que, a pesar de las buenas intenciones de las autoridades, ha sido imposible de erradicar. En nuestra ciudad, la presencia de estas personas genera dificultades en distintos sectores, tales como la playa, calles de poco tránsito, y las plazas, con un marcado turno entre plaza Condell y Plaza Prat. Un sitio preferente es el largamente abandonado edificio del ex Seguro Social.

Ver nota con lengua de señas