Molestia, riesgos y una profunda incomprensión, son parte del día a día de vecinos residentes en calle Esmeralda, al constatar que, junto a los avances que significa para el libre tránsito los trabajos de ensanchamiento, permanecen a tres metros de la vereda, en plena calzada, los postes del alumbrado público, sin tener explicación alguna, y menos visos de que puedan ser retirados.

Calle Esmeralda, como parte del par Vial con Sotomayor, se junta con esa arteria pasado 21 de mayo, para converger en doble vía hasta Avenida Salvador Allende.

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